sábado, 22 de marzo de 2014

Mi gastrocumpleaños

La semana pasada fue mi cumpleaños y lo celebré como a mí me gusta: en casa y rodeada de mis amigos. 

Se presentaron todos de punta en blanco, como no podía ser menos, y con unos regalitos la mar de chulos. 

Y yo les agasajé con un montón de viandas que, luego me di cuenta, provenían cada una de partes del mundo difentes. El hummus libanés, sushi japonés, la salsa para el pollo era alemana, el queso holandes y la tarta era rusa. 
Con pocas cosas disfruto tanto como cocinando para mis amigos. Y mi cumpleaños es una excusa para reunirlos a todos y cebarlos como a pollos. Además, ellos son agradecidos como pocos. Da gusto cocinar para gente que sabe disfrutar comiendo. 

Y aquí van las fotos y las recetas. 

Mis amigos. Todos muy guapos y muy hipsters, como manda la ley de Tula. 
 
Momento de la elaboración del sushi.
Pondré un post un día contando cómo lo hago, pero vamos, que no tiene nada del otro mundo, yo aprendí a hacerlo viendo vídeos de youtube.
Le suelo poner dentro queso de untar, salmón ahumado, rúcula, manzana, zanahoria y aguacate. Otras veces he sido un poco más innovadora y le he puesto pollo asado con tiras de pimiento rojo asado y cosas por el estilo. Está bueno con lo que le pongas. 
Lo acompañé, cómo no, con unos cuencos con salsa de soja y washabi y otro cuenco con gengibre.

Hice tiras de pollo con salsa currywurst. Es uno de mis platos preferidos y bastante sanito. La receta de la salsa es ésta, pero yo le pongo ketchup light. El pollo lo limpio, lo corto en tiras y lo pongo a macerar en una mezcla de zumo de lima, canela, clavo, cilantro, pimientas, sal y aceite de oliva. Lo dejo un rato o unas horas (cuanto más esté, más sabroso), lo saco del bol y pongo las tiras bien extendidas en la bandeja del horno. Lo pongo a temperatura media. No sé cuanto rato lo dejo pero no creo que sea mucho más de 15 minutos. Me gusta sacarlo cuando ya se ve que está hecho pero aún está blanquito. Sale muy jugoso y nada seco. 
Esta receta es una triunfada, os lo aseguro. A los niños les encantará.
 
Hice también hummus, que es uno de mis platos estrella.

- Un bote de garbanzos (el tamaño habitual).
- Dos dientes de ajo
- Cuatro cucharas de aceite
- Dos cucharadas de tahine (pasta de sésamo)
- Cuatro cucharadas de zumo de limón
- Dos cucharaditas de pimentón dulce
- Dos cucharaditas de comino en polvo
- Dos cucharaditas de sal.

Se pone todo en el vaso de la batidora y se tritura hasta dejarlo de textura como a uno mejor le parezca. 
¡Las cucharas son de postre! Y las cucharaditas serían la mitad de estas, las que se suelen poner con el café solo, las más pequeñas de todas. 
Yo no lavo los garbanzos. Es más, uso el líquido del bote para hacer más o menos espeso el hummus.

Más cosas...

Puse diferentes panes, y unos pocos los unte con paté de aceitunas negras, que sé que le gusta a Anita. 
Había panes con sésamo comprados en Tiger, pan pita hecho tiras para el hummus, mini tostas integrales y pan sin gluten para una celíaca que teníemos entre nosotros. 

El queso era una maravilla que descubrimos en Ámsterdam y que tenemos la suerte de que venden en el Corte Inglés: el Old Amsterdam.
 
Y la tarta... ay, la tarta!!!! Qué buena salió, chicos, no os lo podéis imaginar. Cuando acabó la fiesta, cada uno se llevó un trocito extra para el desayuno. 
Se llama tarta Napoleón y era mi desayuno preferido cuando vivía en Rusia. Allí es muy común y es una de las recetas habituales de todas las abuelas.
Aquí está la receta.
 
Y llegó el momento de los regalos.
El primero fue, cómo no y de buena mañana, el míster. Me regaló un montón de cositas super bien presentadas.
 Un cuaderno muy divertido, un libro absolutamente tentador, una tarjeta de felicitación...
Un expositor de fotos.
 Y unos imanes en forma de banderillas que yo he usado para el filo del mueble de la tele. 
Y mis amigos me regalaron un montón de cosas chulas.
Unos zapatos de Kling super originales.
 
 Un vestido que no me cabe me encanta!
Una bandeja que uso para llevarme la infusión el libro y el móvil a la cama
Un servilletero de bar de lo más molón
Un individual
Una tabla de cortar pan que no pienso usar nunca porque es requetebonita
Un barreño que aún no sé para que usar pero que queda maravilloso en mi cocina (que es lo más importante)
 Y al día siguiente me llegó un precioso ramo de flores.
 Así pues, con esto y un bizcocho....
Por cierto, si queréis ver la crónica (y mejores fotos) de Anita, pasaros por su blog.

martes, 11 de marzo de 2014

Mi Instagram

Algunas de las últimas fotillos de mi Instagram.








viernes, 7 de marzo de 2014

miércoles, 5 de marzo de 2014

Mi primer taller clandestino


La revista Singulares (si no la conocéis, ya estáis tardando) ha iniciado un ciclo llamado Talleres Clandestinos. Al principio no entendía muy bien el concepto porque es algo así como "tú vienes, pagas y yo te doy un taller y un brunch que nos llevará toda la mañana". Ya, ya, ¿pero de qué es el taller?, porque si es de punto de cruz o de técnicas de sofrito pues no, como tú comprenderás, no. "Es que es clandestino, sólo te puedo decir día, sitio y hora". Hombre, gracias! Todo un detalle!, jajajajaja!!! 

Y tras la coña, he de explicar que la directora de la revista, Belén López, es una de mis mejores amigas y que tengo fe ciega en ella y en sus proyectos. Y al igual que yo, con fe ciega nos presentamos en el taller unas 8 ó 9 personas. Y efectivamente, mereció la pena la sorpresa. 

Fue en el taller de Chus Cano, de El Sabor de lo Antiguo. Un lugar cargado de pinturas, maderas viejas y toneladas de encanto. 
Al llegar, nos estaban esperando con un delicioso y completísimo brunch a cargo de PartyPacks.
Vamos, que fiel a mi conocida falta de autocontrol, no paré la boca durante toda la mañana.
Conocí a un montón de gente guapa con oficios de lo más interesantes. Desde fotógrafos (incluso una fotógrafa de bebés), hasta una fabricante de alfombras. Yo estaba más feliz que una perdiz.
Y al final, el taller resultó ser para aprender a hacer un marco con arpillera de lo más "cuqui" (como me dijo una chica que suele decir Pepe Leal). 

Para ello tuvimos que colocarnos un delantal y poneros a lijar, pintar, encolar, etc. Fue tan divertido el proceso como satisfactorio el resultado final.

El mío quedó así de molón.

Al próximo taller voy de cabeza!

Si queréis más detalles, leed el post del blog de Singulares.

lunes, 3 de marzo de 2014

Maneras absurdas (y placenteras) de gastarse los cuartos.

Inauguro una sección que me dará un montón de juego: maneras absurdas de gastarse/me el dinero. 
Y sí, es que yo soy un pozo sin fondo de aficiones absurdas. Ya veréis, ya...

Empiezo con mi afición por los botes de cristal. Los tengo de 30 formas y tamaños diferentes. Y tengo tantos que casi la mitad aún no sé para qué usarlos. Andan guardados en cajones mientras esperan que les llegue el turno de ser usados. 

Éstos son los más bonitos, los niños de mis ojos. 



Seguiremos informando de más tontás.