Mostrando entradas con la etiqueta Javier Gutiérrez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Javier Gutiérrez. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de marzo de 2012

Un buen libro

Ya he terminado de leer Un buen chico, de Javier Gutiérrez. Bueno, en realidad, terminé la semana pasada, me lo leí casi del tirón. Y no es por lo que es, que también, pero es que es cierto que hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto con un libro, y que no me sorprendía tanto un autor. 

A pesar de que yo ya había leído a Javi, esta obra es completamente diferente, no sólo por lo que cuenta sino por cómo lo cuenta. Una forma de escribir que no da tregua al lector, no le deja apenas coger aire entre capítulo y capítulo porque todo está entrelazado, no hay un orden lógico, sino más bien un desarrollo paralelo del presente y el pasado que, mediante la repetición de escenas y saltos en el tiempo, va tejiendo la trama. Un ritmo narrativo impactante en el que se mezclan con naturalidad conversaciones de diferentes personajes en diferentes momentos; todo en un mismo párrafo, pero nunca te pierdes, siempre sabes quien le dice qué a quién y en qué momento. 

Una historia cruda en la que la imaginación juega un papel importante ante la ausencia de descripciones explícitas. Anita dice que más de una vez tuvo que dejar de leer porque lo que estaba imaginando le resultaba perturbador. Yo debo de ser una insensible porque no encontré nada lo suficientemente duro como para que me impidiera seguir leyendo. Lo disfruté desde la primera página y no dejo de recomendárselo a la gente. Os aseguro que, como mínimo, os sorprenderá. 

Aquí podéis leer la opinión de Anita.

El libro salió a la venta el día 16 de febrero y esa misma tarde me planté yo en compañía de Mr. A, el matemático ciclista nihilista, y Anita en Tipos Infames. Lo compramos y nos lo firmó Javi, que andaba por allí. Dejo constancia gráfica. 






La presentación oficial de Un buen chico será el miércoles 7 de marzo, a las 20:00h, en Tipos Infames. Ansiosa por escuchar a este insólito arquitecto de las letras.