domingo, 12 de febrero de 2012

Panes y presentaciones.

Chicos, chicas, aplaudidme: he hecho mis primeros panes en la Thermomix, y me han salido de rechupete. Con masa madre y todo, oiga.
Es un gustazo eso de no tener que estar amasando a mano media hora...
El primer pan fue el de esta receta. Muy rico, pero se nota que era el primero. Soy muy impaciente y no suelo respetar los tiempos de levado. Éste fue el resultado.

Tula Malcriada
 Y ayer hice otros dos: uno dulce, con canela, miel, manzana, nueces y pasas (delicioso), y otro salado. Las recetas, aquí y aquí.
El resultado:
Tula Malcriada

Tula Malcriada

No os imagináis lo buenísimos que salieron. Anita, una de las invitadas, habla en su blog del encuentro. Por cierto, que me salió un hummus exquisito. Le di mi toque mágico con las especias llamadas Ras el Hanout y fue todo un acierto. 
Y sí, un fin de semana más me he saltado la dieta. Pero es que casi 2 kilos menos merecían algún premio, no?
We Heart It

Y como lo prometido es deuda, me toca hablaros de mi amigo Javi, el escritor. 
Javier Gutiérrez Rubio. Un economista reconvertido a la fe literaria. Un sinvergüenza de las letras. Se ha cumplido su sueño y, después de varios premios y dos libros (modestamente) publicados, ha conseguido fichar por una de las grandes editoriales, Mondadori. 
Desde que descubrí Tipos Infames (gracias a Javi), esta tipa no ha vuelto a pisar un CasadelLibro ni un Fnac, pero volveré sólo para ver al Buen Chico de Javi en una estantería comercial. Un tissue, por favor. 
Javier Gutiérrez

Un Buen Chico se llama la novela. Sale a la venta y se presenta el día 16 (aún no sé dónde, os iré infomando) y yo estoy deseando de que caiga por fin en mis manos. El cariño que le tengo me impide ser objetiva, así es que, antes de leerlo ya os puedo decir que me encanta. Pero es que tiene un don, es un escritor fluido, no forzado. Me gusta su estilo. Disfruto leyendo cualquier cosa que escriba, hasta un email. 
He leído por la red que Un Buen Chico es una inusual muestra de ambición literaria al tiempo que una lectura hipnótica y profundamente perturbadora. Amén, no tengo nada más que añadir. 
Mucha mierda, Javichu. 

Todas las canciones son canciones de amor

Hay algo antinatural en releer imeils del pasado. Algo monstruoso en desandar el camino desde el presente hacia el pasado a través de esos textos improvisados, escritos deprisa y corriendo, en la oficina, en el portátil sobre la mesa de la cocina. Unas palabras, en la mayoría de los casos, insustanciales, mecanografiadas sin ningún cuidado, sin apenas puntuación, sin mayúsculas. Un texto escrito para durar un minuto y que, sin embrago, permanece, mensajes que con el paso del tiempo se cargan de un sentido inesperado. Adquieren un peso moral, un brillo de emoción para los que no estaban pensados. Con el tiempo cualquier combinación de palabras corrientes puede matarte de nostalgia.

Uno tiende a recordar pasados esquemáticos, listas de pros y contras, escenas significativas por eso cualquier frase de pronto puede dejarte sin aliento, puede romperte la cara. Como por ejemplo, “compra pan, mi amor, corre, la cena casi está en la mesa”. Es el contexto que rodea aquellas pocas palabras, es el silencio que las envuelve -un silencio tan inmenso y lleno de matices- lo que hace que esas pocas palabras ahora, releídas con el paso del tiempo, parezcan fósiles marinos y otras muestras minerales, en definitiva, las pruebas irrebatibles de la existencia geológica de tu paraíso perdido, de un manto de felicidad sepultado por el tiempo. Sí, cualquier combinación de palabras, como “corre, compra pan”, puede golpearte como fósiles marinos y rocas etiquetadas lanzadas a mala hostia a la cara.


Las palabras permanecen, los contextos han evolucionado con el tiempo, han mutado. Desaparecido. Te quiero, dicen los imeils del pasado. Te espero, tal vez no debí, hoy no creo que, me parece que yo no, qué tal mañana, ¿llegaste a tiempo?, gracias por todo, lo siento muchísimo, ya sabes nunca llueve a gusto de, confía en mí, te quiero tanto tantísimo, te espero, corre, la cena ya casi.


Macho, lees un imeil de doce palabras y dan ganas de salir corriendo, de comprar una barra de pan, seguro que era invierno, espera, puede que incluso fuera Navidad, por favor, mi amor, ya llego, no empieces sin mí, si estoy al lado de casa. Lees un imeil, dan ganas de. Y por supuesto imposible recordar esa noche en concreto, imposible saber si al final compraste el pan o no, qué preparaba ella de cena mientras escribía, si aún os queríais o si ya no estabais tan seguros, si visteis una película más tarde o por el contrario os tragasteis cualquier cosa que echaran por la tele.


Dan ganas de salir a la calle y correr, pero correr adónde, no sé, dan ganas de correr, de comprar una barra de pan a la carrera, sólo quedan dos barras en todo el mostrador, pagar a toda prisa y ganas de correr con la barra en la mano, agitándola en el aire frío de la noche, ¿pero correr adónde?, qué más da, sólo correr entre la gente, con el abrigo abierto, correr esquivando a los transeúntes, pidiendo perdón sin detenerse, sólo correr bajo los carteles luminosos, correr contra los escaparates aún iluminados con la barra de pan en alto, esquivando a la gente.


Debería estar prohibido releer los imeils del pasado, igual que debería estar prohibido escuchar a The National obsesivamente como hago ahora. Es que, macho, lees cinco palabras, cualquier cosa al azar, y qué ganas de correr. Cinco palabras de mierda y ganas de correr, de subir los cuatro pisos saltando los escalones de dos en dos, qué ganas de abrir la puerta y encontrarla con el delantal puesto y música en el Ipod y una copa de vino entre las manos, qué ganas pero resulta que cuando llegas arriba la llave ya no encaja en la cerradura, es demasiado tarde, ni siquiera ella vive ya allí, y entonces te preguntas sosteniendo la llave equivocada frente a la puerta equivocada, te preguntas qué estoy haciendo aquí con una puta barra de pan en la mano y es en ese momento cuando escuchas que alguien sube a grandes zancadas las escaleras, también lleva abrigo y tal vez se dé un aire a ti, más guapo, tal vez un aire, lo ves subir y te apartas, desandas un par de pasos,  el tipo te saluda como si fueras un vecino, sin mirarte, rebuscando las llaves en el bolsillo, ansioso, haciendo malabarismos para que no se le caiga su propia barra de pan, y la chica abre la puerta, una chica muy parecida a ti, igualita de hecho, puede que más joven, puede que ambos sean más jóvenes después de todo, y entre sus dos cuerpos aún eres capaz de ver la luz cálida de la lámpara de pie que un día fue vuestra lámpara y de escuchar la música en el Ipod y hasta crees oler algo apetecible al fuego. Y ellos dos se vuelven extrañados de que permanezcas ahí de pie, paralizado, y tú dices. En realidad no dices nada, sólo gesticulas con las manos y sonríes y señalas el piso de abajo como si te hubieras equivocado de planta y sales a la calle y llamas a toda la agenda del móvil porque no quieres pasar solo esa noche tan fría, y empiezas por la a y si hace falta acabarás por la zeta, porque esa noche, puede que incluso sea Navidad (no Nochebuena pero sí esa misma semana o la semana anterior o posterior) porque esa noche no la quieres pasar solo, y aunque sea –y ya tiene que estar jodida la cosa- llamarás a tus padres para que te inviten a cenar. Y tu madre te animará a ir y luego extrañada te preguntará si estás bien y tú sí, mamá, muy bien e inventarás cualquier excusa, seguramente que se te ha jodido la calefacción, sí, esa es una buena excusa y luego añadirás que el pan, sí, que el pan ya lo llevas tú.

Javier Gutiérrez Rubio

miércoles, 8 de febrero de 2012

Me han dado dos premios!

Qué bien! Me han dado dos premios de esos con cuestionario que tanto me divierten.
Uno me lo ha dado Conchy, del blog Pasión por la vida, que ha dicho que me lo da por mi "siempre inteligente trasgresión", guauuuuu... Y el otro me lo ha dado Bubbles on my Planet, uno de mis blogs preferidos del mundo mundial.
Gracias, bellas!

Ambos incluyen cuestionario. Ahí va el primero:

Serie a la que te has enganchado últimamente: Cómo conocí a vuestra madre y The Big Bang Theory.
Una ciudad: Madrid forever and ever!
Un capricho cumplido: La Thermomix, por fin! Ha cambiado por completo mi concepto de la cocina. Es una pasada!
Un lugar para enamorarse: El sofá; ese tipo de tormentos es mejor que te pillen cómoda y sentada. Y si no, el café Mamina, en Malasaña.
Un objeto de deseo: Unos Louboutin. Algún día me casaré y calzaré unos Louboutin, aunque me tengan que llevar todo el día en silla de ruedas. Lo juro por Jimmy Choo.
Una isla: Ninguna. Prefiero que no se me acabe la tierra.
Un diseñador: Amancio Ortega.
Un sabor: Ahora que estoy a dieta, hasta el del queso de cabra.
Una fruta: Ahora que estoy a dieta y como fruta durante todo el día... esta pregunta me toca la moral.
Una cadena de Tv: Prefiero las cadenas de correos o las de oro del Richal. Tv no, por favor.
Un complemento: Los zapatos de tacón. Para mirarlos, porque últimamente no sé qué me pasa que sólo me apetece ir plana y rollo macarra. Me estaré emperroflautando?
Lo mejor de la tele: El color negro cuando está apagada.
Un plan de domingo de otoño: Peli y manta. Manta y libro. Libro y bañera. Bañera y...
Postre favorito: Ahora que estoy a dieta, cualquier cosa que lleve azúcar. Ni sacarina, ni fructosa; azúcar, y en cantidades apocalípticas. Y los cupcakes, of course.
La última canción que se te quedó en la cabeza: Tarareo constantemente y desde hace meses la de God Help the Girl. Es tan ñoña...
Una actriz: Yo. Algún día seré  actriz. Mi querido Juanan (el actor) apuesta por ello. Recogeremos juntos el Goya.
Un actor: Pues Juanan, claro. Juanan Moreno.
Una revista: Antes compraba casi todas las de decoración, incluso extranjeras, y casi todas las de moda, encabezadas siempre por el Vogue. Yo sola mantenía el kiosko de mi barrio. Ahora hace meses que no compro ninguna. No sé por qué.
Un sueño: Que el protagonista del anuncio de Trivago salga del anuncio, me pida matrimonio y nos retiremos a vivir y hacer vasijas de arcilla a los Hampton.
Último vicio: No, que esto lo lee mi tía.
Lo que me molesta: Que los vecinos de al lado tengan tan mal gusto musical y que los de abajo tengan tan buena sintonía sexual.
Blanco o negro: Y gris.
Tu mayor fobia: No tengo fobias especialemente preocupantes. Tengo más bien miedos, como por ejemplo, a que se acabe el jamón serrano.
Tu color favorito: Todos juntos y en plan caótico. Blanco de fondo.
Tu animal: El protagonista del anuncio de Trivago. Alguien sabe cómo se llama y si es heterosexual?
Día de la semana: El jueves, que huele a viernes.
Perfume que estás usando: Los que me dan de muestra en Sephora. Ni lo sé.
Tienes las uñas pintadas: En verano sí, pero en invierno no. No sé por qué.
Última vez que usaste las sombras: Qué sombras? Las de ojos? A diario. Nunca permitiría que nadie viera mi jeta al natural. Por Dior!
Mi pasión: Ahora que estoy a dieta, comer. Y el protagonista del anuncio de Trivago.
Mi prenda favorita de otoño: La gente tiene prendas favoritas para cada estación? O_o
5 hábitos extraños
- Recorrer todos los pasillos del supermercado por orden, aunque sólo vaya a comprar un cartón de leche y no lleve más que un euro en el bolsillo. 
- Cuando empiezo un libro nuevo no puedo evitar ir directa a la última página y leer la última frase. 
- Como vivo sola y tengo una gran cama de matrimonio, cada semana duermo en un lado diferente y así no tengo que cambiar las sábanas semanalmente. 
- Los fines de semana me pongo el despertador y me levanto bien temprano para leer. Me encanta el silencio y el olor de esas horas. 
- Cuando bebo un poco más de la cuenta (dos cervezas y un vino, vaya) me da por correr. Sí, yo tampoco me lo explico, pero hace ya unos meses que me pasa. Si salgo de marcha y bebo, regreso a casa que me las pelo, corriendo como si no hubiera un mañana. Vamos, que yo a las 5 de la mañana me pongo de Gran Vía en Argüelles en 10 minutos. Cronometrao! Con tacones corro menos, pero corro también.

Y ahora el segundo:

Mi comida favorita: Adoro comer. Me encanta probar cosas nuevas y soy de turismo gastronómico!
Una bebida: Los mojitos que hago yo, de verdad, es que me salen deliciosos. Crean adicción!
Un cantante o grupo musical: Two Door Cinema Club y Tame Impala.
Una película: No me canso de decirlo, La Vida de los Peces.
No puedo vivir sin.. Libros. Ni internet.
Lo mejor que me ha pasado en la vida: Muchas cosas, me considero una persona muy afortunada. Pero por ejemplo, venirme a Madrid ha sido de lo mejorcito que me ha podido pasar en la vida.
Mi obra favorita: ¿del mundo mundial? Pues no sé... es que tengo muchas... Brooklyn Follies, de Auster, por ejemplo.
Mi estación favorita: El otoño, que empieza a refrescar pero aún no te congelas.
¿Creo en el amor? Por supuesto! Qué sería la vida sin amar y que te amen locamente? Love forever and ever.
Mi ciudad favorita: Madrid y Nueva York!
Un libro: ¿Otra vez? ¿Pero lo de la obra no iba por un libro???

Y ahora me toca a mí pasar los premios a más gente. Así es que lo haré a mi manera. Yo premio a unos cuantos, y cada uno que elija el cuestionario que más le gustaría hacer.  

Anita, de Anita is playing dress-up, porque es una de mis mejores amigas y la quiero taco y ya está. 
Antioquía, por el mismo motivo.
A Anna Blau, More than Chic, La Bella Vita, Mental Hesitation, El Gallinero de Miss Marple, Hablando Sola, El Collar de Hampstead, Isaura & Amanda y No me da la gana por estar siempre ahí, fieles. Aunque sé que me olvido de mucha gente, pero es que esto de estar linkeando me vuelve loca, y me vais a perdonar. Podéis echarle la culpa a mis 38º de fiebre. Sí, el frío siberiano me ha pillado por sorpresa y me ha postrado en cama con fiebre, mocos, toses y dolores varios.

Ah! Este finde os hablaré por fin de mi amigo Javichu el escritor. Para ir abriendo boca, aquí podéis leer un artículo escrito por él que publicó el martes el períodico El Mundo en su edición digital. Disfrutadlo mientras yo me chuto Antalgines y Paracetamoles.

We Heart It


sábado, 4 de febrero de 2012

Puedo prometer y prometo.


Tula Malcriada

Hace justo una semana que me hice el firme propósito de no pisar la calle y hacer dieta y deporte durante un mes. 

Resumen (vergonzoso) de la primera semana:

Justo después de publicar el post, me fui al gimnasio como firma simbólica del contrato establecido conmigo misma. Al regresar a casa decido que lo mejor, para evitar tentaciones innecesarias, será apagar el móvil durante todo el fin de semana y no consultar ni Facebook, ni Gmail, ni nada de nada. Me dispongo a pulsar el botón de apagado cuando me llega un mensaje por Whatssap. Mi querido Juanan me propone ir a la exposición de los Goya en el teatro Fernán Gómez. 
- No, mira, corazón, es que acabo de ponerme a dieta y estoy ahorrando para irme a Elda.
- Ah, es eso? No problem, beberemos tes con sacarina, la entrada a la expo es gratuita y el hotel en Elda lo pongo yo.
- Ay, no sé... Es que no quiero empezar a hacer excepciones ya tan pronto... no sé... no debo...
- Qué pasa? Que no me quieres acompañar a recoger el Goya a actor revelación el día que me lo den???
...

La expo estuvo genial. Un paseo por las películas premiadas con el Goya a la mejor película desde que se inventó el dichoso premio. 
A la salida, un vídeo de los momentos gloriosos del show y fragmentos de algunos discursos de premiados. Juanan, ojiplático, se secaba una lágrima con la manga del jersey mientras repasaba mentalmente su propio discurso de agradecimiento, escrito años atrás cuando el sueño de ser actor apenas empezaba a hacerse realidad, y al que con el tiempo va sumando más y más agradecimientos. Porque Juanan siempre suma; nunca resta...
Love infinito forever and ever. 


Juanan, si salieras a bolsa invertiría todos mis ahorros en ti.



Y el lunes, curso de escritura y cañas (sin alcohol)

Y el martes me llama Mr. A, el matemático ciclista nihilista, y me tienta con una película de Akis Kaurismiaki. Yo a Mr. A nunca le digo que no, así es que por qué le iba a decir que no entonces?
La película me encantó. No dejéis de verla. Le Havre, en los cines Golem. 
Cerveza sin alcohol precinética y ni un miserable cacahuete.



Y anoche, después de una semana a dieta estricta, sin una gota de alcohol, bebiendo tanto té que creo que yo solita estoy salvando el sector, y un kilito menos en mi soberano cuerpo, me pegué una cenita histórica. Nueva reunión de miembros del curso de escritura. Bebí cervezas lights, sí, pero me hinché de comer de todo lo que había. Yo me encargué del postre. Hice mis famosas palmeritas de hojaldre con mermelada de fresa (mis compañeros de trabajo ya se están relamiendo al pensar que el lunes les tocan las sobras) y Marquesas, unos pastelitos aptos para celíacos (la anfitriona lo es) que disfruté preparando con mi Thermomix. La receta aquí
A que tienen buena pinta?

Tula Malcriada
Y ahora sí, esta semana, lo juro por Tina Turner, no pisaré la calle más allá de mis salidas laborales y gimnásticas, y no haré más excepciones como la de anoche, de la que me avergüenzo profundamente. Mea culpa e imperdonable sin más.

Vuelta a mis deliciosos menús bajos en calorías.

Tula Malcriada
Tula Malcriada

sábado, 28 de enero de 2012

Modo dieta on.

Tener una intensa vida social está genial, es caro y engorda a partes iguales.

We Heart It
Y es que 3 felices meses de cervecitas, tapitas, cenitas y desayunitos me han pasado justa factura. La suma asciende a 4 kilitos. Eso sí, por primera vez en mi vida, muy bien distribuidos: no todo se me ha ido al culo; ahora tengo una linda carita con mofletes pellizcables y un escote de lo más... ejem, en fin, que después de mucho tiempo mis sujetadores vuelven a estar llenos.

We Heart It
Y sí, mola mucho estar más guapa, pero no mola nada tener el armario repleto de tesoros que ya no te puedes poner.
We Heart It
Conclusión: Me retiro durante un mes.
Esto se traduce en reclusión absoluta en casa. De casa al trabajo, del trabajo a casa. Ah, y de casa al gimnasio. Hace unos meses cesaron mis dolores rodillales, lo que por fin me ha permitido correr cada vez que me da la gana e ir cogiendo fondo. Ya corro 35 minutos seguidos sin tener que irme después directa a camilla y desfibrilador. Y después de 4 meses, he vuelto a mis clases de Body Pump, que ya las echaba de menos. 
Así es que, si con dieta y deporte no consigo perder al menos 3 kilos en este mes, cierro el chiringuito y me piro a Cuba, que allí seguro que mis redondeces pasan desapercibidas. 

We Heart It

O sea, que durante un mes:
- Cero cervezas y cero vinitos.
- Cero tapitas.
- Cero cupcakes.
- Cero paellas.
- Cero hummus (con lo delicioso que me salía ya...)
- Cero tostadas con mermelada.
- Cero Tipos Infames (lo siento, corazones, espero que vuestra caja no se resienta en exceso)
- Cero mojitos en La Caracola.
- Cero Eristoff Black en El Fabuloso.
- Cero tarta y caipirinha en el Delic...

The Middle Child
Vamos, que como no vengáis a visitarme a casa, me parece a mí que no me vais a ver el pelo en un tiempo.
¿Parte buena? Con el dinero que me voy a ahorrar en cenas, conciertos, marchas y taxis me pienso pegar un viaje a Berlín. Y otro a Elda, qué coño!

Vale, modo dieta on. 

We Heart It
En este mes de autosecuestro voy a aprovechar para leer un montón de libros que tengo atrasados, escribir, dedicar más tiempo a mi blog y a los de los demás, aprender a usar mi recién llegada Thermomix, ponerme musculitos y dar mis primeras clases de guitarra eléctrica. Sí, he dicho eléctrica. Primero pensé que lo mejor sería la acústica, pero ahora he cambiado de opinión. No nos engañemos, ni pin-up ni leches, yo he sido una macarra toda la vida! Y además, las clases son gratis, particulares y a domicilio, jijiji... Imposible decir que no. Ya sólo me falta la guitarra. ¿Alguna sugerencia?
We Heart It
A lo que íbamos: modo "tipín for the summer" activado.

We Heart It
P.D. - Mensaje para mis amigos: Cariños míos, id despidiéndoos de la Tula "dispuesta-siempre" y de mis famosas propuestas hipercalóricas. Ni que decir tiene que siempre seréis bienvenidos a mi casa. Os recibiré con un despliegue de bebidas light y frutas del tiempo que os saciarán sólo con verlas.

P.D.2 - Mensaje para mis amantes: Amados míos, id despidiéndoos de la insólita turgencia de mis pechotes porque es lo primero que me adelgaza. Aún estáis a tiempo. Un par de semanas y mis lindos pomelos se habrán convertido en dos tristes ciruelas pochas.

We Heart It
A Dior pongo por testigo de que este mes voy a pasar mucha hambre, pero volveré a encajarme mis vaqueros favoritos.
Señores, hagan sus apuestas.

domingo, 22 de enero de 2012

Encuentro ¿literario?

Querido Juanan, tus deseos son órdenes, ya lo sabes, así es que te dedico este post enterito. 
Aquí tienes la fotillos de nuestro encuentro gastronómico literario en mi (tu) humilde morada. Intentaré preservar la intimidad de lo asistentes, obedeciendo a los usos y costumbres de la irreverente Tula, aunque contigo, primo hermano de Narciso, haré una excepción, lo cual espero que no merezca un castigo demasiado desproporcionado.
El señor Van Niehernnan me trajo una caja monísima llena de moras! Y la señorita Maribel me trajo bombones...
Duelo de guapos.
Juanan vs. Mr. A, el matemático ciclista nihilista.
Juanan "sácameguapo"
Juanan "Sácamevulnerable"
Juanan "Sacameasí"
Los sofisticados y refinadísimos juegos del mundillo literario. A Mr. A le tocó adivinar a Cuqui Fierro; el pobre, que ni siquiera tiene tele en casa...
El señor Van Nihernnan me fregó amablemente los platos, actividad que, según él, le relaja y le ayuda a inspirarse para sus próximas obras.

Unos invitados de lujo, sin duda. Así da gusto!
Gracias a todos por el día tan estupendo.

P.D. Juanan, cariño, la parte escatológica de la conversación me la ahorro por el bien de tu mi imagen.
P.D.2 La próxima vez puedes traer a Performance. Pero quítale el polvo primero.
P.D.3 Una canción para ti.


Love you.

domingo, 15 de enero de 2012

La casa de mi vida

Sería muy parecida a ésta.
Es un triplex de 360 m² situado en París. Mucho mueble industrial y mucho ambiente vintage para la decoradora Karine Simonot y su familia.
Adoro la luz, el blanco de fondo y la mezcla de estilos y colores en toda la vivienda.
Sillas Tólix por todos lados.
La biblioteca es una pasada, una obra de arte.
Esta lámpara, o una parecida, la vi hace tiempo en Hábitat y me enamoré locamente. Me la apunto para próximo capricho merecido.
Y qué me decís de esta lámpara Arco reversionada?
La cocina es encantadora precisamente por lo simple que es. Siempre que veo este negro grisáceo me viene a la cabeza el color negro antracita, no sé por qué ni sé si se llama así, pero para mí ese es su nombre. Y me encanta. Y el espejo-contenedor? Sin duda, sería la estrella de mi casa y le daría protagonismo poniéndolo en un lugar tan insospechado como la cocina. Brillante!
El gris de las paredes del dormitorio me encanta. Y el suelo lila, la combinación perfecta.
Me apasionan los dormitorios infantiles que no lo parecen, o sea, dormitorios no invadidos por Bob Esponja, Rayo Macuin (o como demonios se escriba) e ídolos televisivos hipercoloridos varios.
La gente tiene una imaginación envidiable. Yo no sabría qué hacer con estos artilugios ópticos.
Los baños son fabulosos.
Me pido el super sillón de la izquierda. Tal cual.
Y mil detalles para copiar.

Las fotos son de Journal de Femmes. Pero yo he encontrado esta casa visitando la página de mi querida Antioquía.

lunes, 9 de enero de 2012

El peor cuento de la historia lírica.

Antes de Navidad, en el curso de escritura nos encargaron la tarea de escribir un cuento de Navidad en estilo lírico y no narrativo (lírico según Cortázar). Lo mío nunca ha sido escribir sobre un tema previamente establecido; a mí se me da mejor escribir sin un objetivo ni tema claro. Así es que la cosa se me complicaba: Navidad y lírica. 

26 de diciembre, sola en una casita en medio del campo, sentada en una mecedora frente al fuego y con una copita de buen vino en la mano. Media tarde, media luz. Éste fue el resultado:

Tula Malcriada
La música, las risas, las luces tan brillantes como irritantes. Entras. Te acercas a mi espalda. Te presiento.

Estoy en un rincón de la habitación hablando con cualquiera.
Y sin embargo, sola. Sola de alma, como he estado siempre desde que te fuiste. La soledad del alma siembra brotes de indiferencia en el corazón de los despreciados. Quizás por eso es que no soy capaz de reaccionar al girarme y tomar concienia de tu presencia después de tantos años. La indiferencia me impide abandonarme a la dicha de volver a verte, lanzarme a tu cuello y llorarte al oído tequieros oxidados.
Te he echado tanto de menos...

Mi cuerpo inerte hunde aún más los pies anclados sin esperanza al suelo, los brazos tristes a los lados, la mirada gris intentando disimular el desorden que tu sonrisa torcida provoca en mis entrañas.

- Feliz Navidad - susurra tu boca. Fonemas cargados de memoria y arrepentiento.

Alargas tu mano. Ante la inminencia del contacto físico (tantos años añorado), mi cuerpo retrocede espantado sin que mi voluntad pueda apenas intervenir.

Te empeñas en no advertir mi respuesta muda y continúas tu monólogo:

- Ha pasado demasiado tiempo, no crees? Todo ha cambiado: la situación y yo. Por fin.

Dirijo la mirada al suelo y me agarro las manos. Froto mis dedos frenéticamente, con desesperación, como queriendo arrancar el rencor que desde hace años me ennegrece la piel.

Sola de alma, como he estado siempre desde que te fuiste.


Nochebuena. No se te ocurrió otra fecha mejor para abandonarme. Cualquier otro día hubiera sido igual de doloroso, pero no hubiera sido el día en el que parece que todo el mundo se pone de acuerdo para festejar mi infortunio.
Nochebuena y un reproche.
Nochebuena y una súplica.
Nochebuena y un portazo.
Las doce. Misa del gallo. Una botella de whisky y un bote de lágrimas calmantes.
Ni siquiera sabes que el día de Navidad me cantaron villancicos las lúgubres enfermeras de algún hospital sombrío de esta ciudad infecta.

De la Nochevieja sólo recuerdo sonidos y perfiles. El pánico de una sirena urgente trastornando las últimas notas sangrantes del Lonely Day de System of a Down. (¿Te acuerdas?) El resto me lo cuentan mis muñecas a diario.


Año tras año tengo que repetirme que tú no vales tanto, es más,  no vales nada. Que ni siquiera eres mi tipo, que no sabrías hacerme feliz. Que me traicionarías una y mil veces porque no eres de fiar. Que no me interesas. Que no me convienes.


Y sin embargo, tiemblo. Tiemblo y temo a mis ojos cobardes y cansados de esperar. Se presienten lágrimas.


Podría decirte todo esto y muchas cosas más. Escupirte la realidad, la mía y la nuestra, a la cara. Podría decirte que te odio, y que cada Nochebuena te amo aún más. Pedirte que desaparezcas para siempre y que no vuelvas a irte. Podría confesarte que aún suspiro corazones entre los sonidos de tu nombre.
Podría.

Mas no haré más que lo único que te mereces.
Silencio...


We Heart It
Lo leí en clase el lunes pasado, y a mis compañeros parece que les gustó (o eso, al menos, fue lo que dijeron), pero la cara de la profesora, os lo juro, era todo un poema. Me dijo, ojo al dato, que era un texto cargado de tópicos y de frases que podrían aparecer en cualquier bolero o en canciones de Pimpinela. 
Sí, eso me dijo.

Yo, una vez vencido el orgullo, reconocí y agredecí (interiormente) la crítica, porque creo sinceramente que es así como realmente llegaré a aprender y a perfeccionar mi forma de escribir. Eso sí, procuro no cambiar mi estilo ni mi esencia, que difieren notablemente del estilo de mi profesora. Por eso mismo entiendo que seamos críticas la una con la otra y que muchas veces nuestros puntos de vista sean diametralmente opuestos. Pero eso, señores, es lo que enriquece y cultiva al ser humano. Así es que ojalá que mi profe siga siendo igual de ácida con respecto a mi trabajo.

Yo suelo ironizar y dar toques de humor a mis textos, lo que a veces los convierte en caricaturas de mí misma, y es por eso que me siento orgullosa de los otros textos, los raros, los serios, los que más me cuesta escribir. 
No será mi mejor escrito, pero a mí es uno de los que más me gustan.

Que tengáis una semana genial.

viernes, 6 de enero de 2012

Los Reyes Magos me conocen tan bien...



Todas las fotos by Tula Malcriada

Yo ya estoy contenta para todo el mes. Voy a estrenar ahora mismo mi bomba de baño-cupcake... mmmm.....

¿Cómo se han protado los Reyes con vosotros?